Uno de los ejercicios más básicos —y a la vez más útiles— en valoración financiera es comparar cuánto paga el mercado por una acción frente a lo que sugiere un valor de referencia calculado a partir de sus propios fundamentales. La diferencia entre esas dos cifras no es una recomendación de compra o venta; es un punto de partida para hacer las preguntas correctas sobre una empresa: ¿qué está pagando de más (o de menos) el mercado, y por qué?
Este artículo aplica ese ejercicio a 44 acciones grandes: 28 del S&P 500, representativas de los principales sectores del índice —incluyendo, esta vez, el sector de servicios públicos (NextEra Energy, Duke Energy)—, más 16 acciones internacionales elegidas para ver si el mismo método —y el mismo mercado— trata distinto a una empresa según el país donde cotiza: 3 chinas (Alibaba, PDD Holdings, JD.com), 1 japonesa (Toyota), 5 europeas (ASML, SAP, Novo Nordisk, Vinci, Veolia), 1 india (ICICI Bank) y 6 latinoamericanas (MercadoLibre, Vale, Nu Holdings, Ecopetrol, Cibest, Grupo Aval) — estas tres últimas, colombianas. No es un listado exhaustivo de ningún índice —sino una muestra amplia y diversa, con presencia deliberada de varias regiones, que permite ilustrar el método y ver si aparecen diferencias sistemáticas entre mercados.
Metodología
Precio promedio de agosto de 2026 (columna A): promedio simple de los precios de cierre diarios de cada acción durante agosto de 2026, en dólares estadounidenses (para las acciones que no cotizan de forma primaria en EE. UU., se usa el precio de su ADR o listado en bolsa estadounidense).
Valor intrínseco por múltiplo EV/EBITDA sectorial (columna B): se calcula el múltiplo EV/EBITDA actual (Enterprise Value ÷ EBITDA de los últimos doce meses) de cada empresa, se agrupan las empresas en sectores de negocio —sin distinguir país, a propósito, para que la comparación sea por tipo de negocio y no por geografía— y se calcula la mediana del múltiplo dentro de cada grupo. Ese múltiplo mediano se aplica al EBITDA propio de cada empresa para obtener un valor de empresa implícito, se resta la deuda neta (deuda total menos caja) y se divide entre las acciones en circulación para obtener un precio implícito por acción.
Razón A/B (columna C): precio promedio de agosto dividido entre el precio implícito. Por encima de 1.0, la acción cotiza con una prima frente a sus pares de sector; por debajo de 1.0, con un descuento.
Bancos y financieras (JPM, BAC, BRK.B, ICICI Bank, Nu Holdings, Cibest, Grupo Aval): para estos siete casos se usa el múltiplo Precio/Valor en libros (P/B) en vez de EV/EBITDA, por la misma razón explicada más abajo: EBITDA no es una métrica estándar para negocios financieros. Se calcula el P/B actual de cada una, se toma la mediana del grupo de siete y se aplica al valor en libros por acción propio de cada empresa.
Servicios públicos y de infraestructura (NextEra Energy, Duke Energy, Vinci, Veolia): EV/EBITDA sí es una métrica válida para las cuatro, pero ninguna tenía un par de negocio idéntico dentro de la muestra, así que se agrupan bajo un criterio más amplio —negocios de infraestructura esencial, capital-intensivos y con ingresos en buena medida regulados o contratados a largo plazo— que combina generación y distribución eléctrica regulada (NextEra, Duke) con concesiones de infraestructura (Vinci) y servicios ambientales (Veolia). Es, con todo, un grupo heterogéneo: la mediana de estas cuatro (9.36x) queda muy por debajo del múltiplo propio de NextEra (19.08x, la eléctrica con mayor exposición a renovables del grupo) y por eso su razón A/B resulta un valor atípico — se explica junto con Tesla en la siguiente sección.
Por qué EV/EBITDA y no la fórmula de Graham
Un método alternativo, muy usado por su simplicidad, es la fórmula de Graham (√(22.5 × EPS × valor en libros por acción)). Tiene un punto ciego real: no es aplicable cuando el valor en libros por acción es negativo, algo cada vez más común en empresas maduras que han hecho años de recompras agresivas de acciones — es el caso de McDonald's, incluida en esta muestra. El múltiplo EV/EBITDA evita ese problema porque no depende del patrimonio contable: usa el valor de mercado de la empresa completa (capitalización + deuda − caja) sobre su capacidad de generar utilidad operativa, así que no se rompe con estructuras de capital apalancadas o con patrimonio contable negativo.
Pero ningún método es universal, y es importante decirlo con la misma transparencia: EV/EBITDA tampoco aplica bien a todo.
Bancos y financieras: en los bancos, los intereses que pagan y reciben son el corazón de su negocio, no un gasto financiero "no operativo" que tenga sentido sumar de vuelta a la utilidad — por eso EBITDA ni siquiera se reporta como una cifra estándar para ellos. Lo mismo ocurre con Berkshire Hathaway (holding con negocio asegurador considerable), con Nu Holdings (banco digital) y con Cibest y Grupo Aval, los dos grupos financieros colombianos de la muestra. Para estos siete casos —JPMorgan, Bank of America, Berkshire Hathaway, ICICI Bank, Nu Holdings, Cibest y Grupo Aval— se usó en su lugar el múltiplo Precio/Valor en libros (P/B), el estándar de facto de la industria para valorar bancos y aseguradoras.
Toyota y las empresas de e-commerce internacionales, aunque sí tienen EBITDA reportado, quedaron agrupadas bajo "Consumo discrecional" junto con Amazon, Tesla, Home Depot y McDonald's — la misma categoría amplia que ya se usaba en la versión de este artículo enfocada solo en EE. UU. Vale la pena leer con cautela la razón A/B de Toyota (fabricación de automóviles, márgenes e intensidad de capital muy distintos a un negocio de comercio electrónico): la mediana de ese grupo está dominada por negocios de plataforma digital, así que el número dice más sobre el desajuste del grupo de comparables que sobre el valor real de Toyota — el mismo tipo de advertencia que ya aplica a Tesla, dentro del mismo grupo, según se ve más abajo en "Lectura de los resultados".
Casos con problemas de calidad de datos
Al ampliar la muestra a mercados internacionales apareció un problema distinto a los anteriores: no toda acción extranjera tiene un precio en dólares confiable y verificable con las fuentes de datos públicas disponibles.
- Samsung Electronics y SK Hynix, las dos representantes surcoreanas consideradas, cotizan en EE. UU. solo como ADR en el mercado OTC (extrabursátil). Samsung tiene un volumen de negociación tan bajo que el precio mostrado por los proveedores de datos está desactualizado y distorsionado. SK Hynix, con un ADR recién listado en Nasdaq en julio de 2026 (oferta de US$26.500 millones), sí tiene precio líquido, pero al cruzar dos fuentes de datos distintas el número de acciones en circulación reportado para el ADR no es consistente con su Enterprise Value reportado —probablemente porque el ADR representa una fracción de una acción ordinaria coreana y las fuentes de datos aún no reconcilian bien esa conversión, apenas semanas después del listado—, así que calcular un valor implícito con esos datos habría producido un número sin sentido. Por esas razones, ninguna de las dos se incluye en la tabla, y Corea del Sur queda sin representante en esta muestra.
- Tata Consultancy Services (TCS), la mayor consultora de TI de India, no tiene un ADR líquido en EE. UU. (su único ticker OTC no está siquiera cubierto por la fuente de datos usada aquí) y su listado principal cotiza en rupias en la bolsa de Bombay — convertir ese precio a dólares día a día introduciría el tipo de cambio como una variable adicional dentro de lo que se supone es una comparación de valoración de renta variable. Por esa razón no se incluye.
- Veolia sí se incluye con valor implícito completo, pero su precio promedio de agosto se calculó con 18 de los 21 días hábiles del mes: la fuente principal de precios diarios para su ADR (VEOEY) no tenía cargados los últimos días de agosto al momento de la consulta, así que esos días se completaron con cotizaciones puntuales de una fuente secundaria en vez de cierres diarios. El efecto sobre el promedio final es menor, pero se documenta por la misma razón que los demás casos de esta sección.
- Cementos Argos, que se consideró como representante adicional de Colombia junto a Ecopetrol, Cibest y Grupo Aval, se descartó por el mismo problema que Samsung: su ADR (CMTOY) opera en el mercado OTC con un volumen de negociación mínimo —en el entorno de decenas de acciones al día—, así que su precio no refleja negociación real reciente y no es un dato confiable para este ejercicio.
Ninguno de estos casos es un defecto del método; es exactamente el tipo de límite de datos que un perito financiero necesita identificar y declarar explícitamente antes de construir cualquier análisis sobre esas cifras — usar un dato de mala calidad sin advertirlo es peor que no usarlo.